domingo, 25 de abril de 2021

Safo

Esta semana próxima celebraremos en nuestro centro una antigua fiesta romana, las Floralia. Dedicadas a la diosa Flora eran unas fiestas primaverales en las que las flores cobraban especial importancia. Para acompañar esta fiesta esta semana tenemos un conocido poema de Safo, en el que las rosas son una metáfora de los dones de las Musas, de modo que está compuesto para una muchacha que rechaza la belleza y la inmortalidad que concede la poesía.


Las rosas de Pieria

κατθνοισα δ κεσηι, οδ ποτα μναμοσνα σθεν

σσετ οδ πθα <ες> στερον· ο γρ πεδχηις βρδων

τν κ Πιερας, λλ φνης κν Ἀίδα δμωι

φοιτσηις πδ μαρων νεκων κπεποταμνα.

 

Y muerta yacerás, y no habrá un día ni un recuerdo de ti

ni nunca en el futuro: porque no participas de las rosas

de Pieria; mas, invisible incluso en la mansión de Hades,

irás errante entre apagados muertos, caída de tu vuelo.

 

                                               Traducción de Aurora Luque




domingo, 18 de abril de 2021

Francisco Brines, Premio Cervantes 2020

El próximo viernes, Día del Libro, Francisco Brines debería recibir el Premio Cervantes 2020. El frágil estado de salud del poeta impedirá que se celebre la ceremonia por segundo año consecutivo. Nosotros queremos rendirle un pequeño homenaje con este poema de tradición clásica, que supone una celebración de la vida y una elegíaca reflexión sobre la fugacidad de la juventud.

   Collige, virgo, rosas

 

Estás ya con quien quieres. Ríete y goza. Ama.

Y enciéndete en la noche que ahora empieza,

y entre tantos amigos (y conmigo)

abre los grandes ojos a la vida

con la avidez preciosa de tus años.

La noche, larga, ha de acabar al alba,

y vendrán escuadrones de espías con la luz,

se borrarán los astros, y también el recuerdo,

y la alegría acabará en su nada.

 

Más, aunque así suceda, enciéndete en la noche,

pues detrás del olvido puede que ella renazca,

y la recobres pura, y aumentada en belleza,

si en ella, por azar, que ya será elección,

sellas la vida en lo mejor que tuvo,

cuando la noche humana se acabe ya del todo,

y venga esa otra luz, rencorosa y extraña,

que antes que tú conozcas, yo ya habré conocido.




domingo, 11 de abril de 2021

Jorge Luis Borges

Mantener la cordura aferrándonos a la belleza que hay en los gestos simples y cotidianos, buscar la sencillez para estar a salvo de la catástrofe que pende como la espada de Damocles sobre nuestras cabezas, eso y mucho más es lo que nos plantea el poema de Borges de esta semana.

                                              Los justos

 

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.

El que agradece que en la tierra haya música.

El que descubre con placer una etimología.

Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.

El ceramista que premedita un color y una forma.

Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.

Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.

El que acaricia a un animal dormido.

El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.

El que agradece que en la tierra haya Stevenson.

El que prefiere que los otros tengan razón.

          Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.



domingo, 4 de abril de 2021

Antonio Machado

En estos primeros días de primavera hemos recordado un hermoso poema de Antonio Machado lleno de nostalgia y emoción. El poeta rememora el paisaje primaveral de la tierra de Castilla desde el sur, en concreto desde Baeza, a donde se había trasladado tras la muerte de Leonor. El paisaje renace y renueva nuestras esperanzas aunque nuestro corazón esté todavía anclado en lo que hemos perdido.

A José María Palacio

 

Palacio, buen amigo,

¿está la primavera

vistiendo ya las ramas de los chopos

del río y los caminos? En la estepa

del alto Duero, Primavera tarda,

¡pero es tan bella y dulce cuando llega!...

¿Tienen los viejos olmos

algunas hojas nuevas?

Aún las acacias estarán desnudas

y nevados los montes de las sierras.

¡Oh mole del Moncayo blanca y rosa,

allá, en el cielo de Aragón, tan bella!

¿Hay zarzas florecidas

entre las grises peñas,

y blancas margaritas

entre la fina hierba?

Por esos campanarios

ya habrán ido llegando las cigüeñas.

Habrá trigales verdes,

y mulas pardas en las sementeras,

y labriegos que siembran los tardíos

con las lluvias de abril. Ya las abejas

libarán del tomillo y el romero.

¿Hay ciruelos en flor? ¿Quedan violetas?

Furtivos cazadores, los reclamos

de la perdiz bajo las capas luengas,

no faltarán. Palacio, buen amigo,

¿tienen ya ruiseñores las riberas?

Con los primeros lirios

y las primeras rosas de las huertas,

en una tarde azul, sube al Espino,

al alto Espino donde está su tierra...

                                               Baeza, 29 de abril de 1913