domingo, 11 de noviembre de 2018

Javier Almuzara
El poeta Javier Almuzara (Oviedo, 1969) se encuadra en la tradición clásica que nos lleva de Horacio hasta Antonio Machado. Sus propias palabras así lo indican: “Creo que todo poema debería ser preciso, esencial, rotundo y breve; es decir, en una palabra, memorable”. Esa es la filosofía que está detrás de nuestro poema de la semana, un soneto que parece un epitafio escrito en un mármol antiguo.

 
        Señas de identidad

Prefiero la alusión al testimonio,
el íntimo dolor al escenario.
Y, aunque mi estilo finja lo contrario,
gustándome Manuel yo soy de Antonio.

Admiro el verso exacto que perdura
porque está bien pensado. Queda claro
que no aspiro al misterio sino al raro
dominio de la luz y de la hondura.

Quisiera dejar fiel memoria mía
diciendo altas verdades que no sé
si en voz baja desmiente la ironía.

Así queda grabado en cuanto escribo
lo que fui, lo que soy, lo que seré.
Por no morir del todo me desvivo.
 

 
 

domingo, 4 de noviembre de 2018

Teresa Mateo
Esta semana volvemos a los jóvenes poetas. Teresa Mateo (Murcia, 1984) estudió Arte Dramático y Trabajo Social, pero sus inquietudes la llevaron a la poesía. Ha publicado varios libros de poemas y aforismos y tiene un interesante blog "Que más quisieras superar la ficción, realidad". Nuestro poema de la semana es un catálogo de imágenes frescas y atractivas muy del gusto de la era Instagram.

Un corazón manzana con piel

Tiene una mirada de anzuelo

 

capaz de atravesar  cualquier coraza,

 

unos ojos bañera,

 

una nariz que huele a mandarina sin pepitas,

 

una boca de agua un diecisiete de agosto en Murcia,

 

unos hombros de prohibido llorar,

 

unos brazos de te alcanzo la sal y te rodeo el congreso,

 

unas manos de llave maestra,

 

una piel de autopista sin velocidad máxima,

 

un ombligo copa de vino,

 

un lunar estación,

 

unas piernas kilómetro 0,

 

unos pies llenos de lluvia

 

y un corazón manzana con piel que tuve que comerme.