domingo, 9 de diciembre de 2018

Leopoldo de Luis
El próximo domingo será el Día de la Lectura en Andalucía,  instituido por la Junta de Andalucía el 16 de diciembre, día del nacimiento del poeta Rafael Alberti y fecha del homenaje a Góngora celebrado en el Ateneo de Sevilla en 1927 que daría lugar a la Generación del 27. Entre los autores que el Centro Andaluz de las Letras destaca este año se encuentra el poeta Leopoldo de Luis. Nació en Córdoba en 1918 y formó parte de las filas republicanas. Curiosamente solo poco antes de su muerte en 2005 supo que era hermano por parte de padre del escritor Francisco Umbral. Como otros poetas de la posguerra su poesía parte del romanticismo para pasar después a lo social y finalmente alcanza ecos filosóficos. El paso del tiempo y la reflexión sobre la fugacidad de la vida es el tema central de nuestro poema de la semana.

              Tránsito

Como la música del tiempo
suena tu paso próximo. Resbala
tu sombra cual los días en fluyente
transitar por mis surcos, como un agua.

Flotamos en el tiempo, en el continuo
ir del río. Nos lleva. Nos desgasta
lentamente. Nos suena honda en el pecho
la rota frialdad de su cascada.

Fuimos de abril. Teníamos
una luz inefable, como un ala.
Flor o pájaro o nombre
del amor, en el sueño y en la rama.

Fuimos también de mayo. Dulcemente
el mirar como un fruto se doraba
de presagios. Madura y entreabierta
la fresca pulpa en que el besar se abrasa.

El estío nos hizo arena ardiente,
carne encendida de besada playa
donde blancos caballos como espuma
por la sangre de agosto se abalanzan.

Como cuerpos de otoño nos amamos
bajo la luz dulcísima y dorada
y sentimos el cobre de noviembre
de hermosura sonar en nuestras almas.

Cuánto diciembre acude, cuánto enero
cerca del amor, la vida, la esperanza.
Por la nieve tus pasos cómo suenan
a rosas deshojadas.

Somos de tiempo, Soledad y tiempo
nos vuelven sombra y nada.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Antonio Machado
Esta semana queremos rendir homenaje a un buen hombre que falleció recientemente: Antonio Maldonado García. Padre de uno de los amigos de este blog, el poeta Antonio Maldonado Muñoz, era Antonio un hombre sencillo y cabal, que luchó hasta el final contra un cáncer muy cruel. Le gustaba también escribir poesía, recogida en su blog "Memorias de un niño a los 60", y contestar a los comentarios que sus lectores le hacían compartiendo memoria y recuerdos. Estoy convencida de que este poema de Machado le habría encantado por su sencillez y hondura, valores que él también repartió entre los que lo querían.

         Campo

 

La tarde está muriendo
como un hogar humilde que se apaga.

Allá, sobre los montes,
quedan algunas brasas.

Y ese árbol roto en el camino blanco
hace llorar de lástima.

¡Dos ramas en el tronco herido, y una
hoja marchita y negra en cada rama!

¿Lloras?... Entre los álamos de oro,
lejos, la sombra del amor te aguarda.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
Este blog se quiere sumar a las actividades que se realizan contra la violencia machista con un poema que pertenece a la antología No resignación. Fue esta una iniciativa del Ayuntamiento de Salamanca que reunió los poemas de 135 poetas internacionales que alzan sus voces contra el maltrato a las mujeres. Nosotros hemos elegido un poema de la poeta griega Dyonisia Karpouzis que reclama el castigo al agresor y el respeto a la víctima.

                         MANO QUE SIRVES DE NADA

 

Mano capaz de asesinar,

ahora estás arrinconada

bien adentro de la cárcel

que nos protege de tu mal.

 

 Mano capaz de abofetear,

 ahora te detiene la protesta

 y el grito en boca de todos.

 

 Mano que sirves de nada,

 ahora no hay platos rotos

 y solo destilo dignidad.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Francisca Aguirre
Ha sido esta semana pasada un tiempo de reconocimiento para la poesía femenina. A la concesión del Cervantes a Ida Vitale se adelantó el Premio Nacional de las Letras 2018 para Francisca Aguirre. Nacida en Alicante en 1930 llegó tarde a la poesía. Fue en 1971 con Ítaca, al que siguieron otros en los que no olvida el sufrimiento de quien padeció las atrocidades de la guerra civil y de la dictadura. Su obra, coetánea de la generación de los 50, da voz a los oprimidos sin rencor: "El mundo es injusto pero el lenguaje es inocente". Esposa y madre de poetas la poesía ha marcado su vida: "Escribes para no andar a gritos y para no volverte loca. La poesía tranquiliza." Nos sumamos esta semana a su homenaje con un poema escrito hace muchos años pero de plena actualidad, ya que la injusticia en el mundo no acaba nunca.

                 Los camaradas

Pero aquí nadie viene voluntariamente,
nadie quiso seguir esta ruta,
ninguno vino a fondear en la bahía.
Sólo llegan los náufragos,
los doloridos seres que arroja la marea,
los desolados que ni pañuelo tienen,
sólo ellos llegan y sólo ellos son
los asombrados visitantes de la isla.
Al principio hablan unos con otros:
confrontan los detalles de una idéntica historia,
se hacen confidencias extenuantes
y se estrechan las manos reconociéndose.
Durante un breve tiempo la desdicha los une.
Luego viene el desgaste,
las palabras los siguen como cuervos.
Empieza entonces el verdadero tiempo de la isla,
su clima auténtico.
Muy pocos lo soportan,
muy pocos se acostumbran.
La mayoría intenta respirar.
Hacen muecas extrañas,
parecen animales buscando una salida
(los más feroces van hasta el desastre).
Unos pocos tan sólo permanecen tranquilos.
Pero se quedan mudos:
mucho antes de que irrumpan
avanza su silencio;
son un cortejo disgregado,
un arenal en marcha
ellos podrían ir a cualquier parte:
porque donde ellos van allí comienza Ítaca.

 

domingo, 11 de noviembre de 2018

Javier Almuzara
El poeta Javier Almuzara (Oviedo, 1969) se encuadra en la tradición clásica que nos lleva de Horacio hasta Antonio Machado. Sus propias palabras así lo indican: “Creo que todo poema debería ser preciso, esencial, rotundo y breve; es decir, en una palabra, memorable”. Esa es la filosofía que está detrás de nuestro poema de la semana, un soneto que parece un epitafio escrito en un mármol antiguo.

 
        Señas de identidad

Prefiero la alusión al testimonio,
el íntimo dolor al escenario.
Y, aunque mi estilo finja lo contrario,
gustándome Manuel yo soy de Antonio.

Admiro el verso exacto que perdura
porque está bien pensado. Queda claro
que no aspiro al misterio sino al raro
dominio de la luz y de la hondura.

Quisiera dejar fiel memoria mía
diciendo altas verdades que no sé
si en voz baja desmiente la ironía.

Así queda grabado en cuanto escribo
lo que fui, lo que soy, lo que seré.
Por no morir del todo me desvivo.
 

 
 

domingo, 4 de noviembre de 2018

Teresa Mateo
Esta semana volvemos a los jóvenes poetas. Teresa Mateo (Murcia, 1984) estudió Arte Dramático y Trabajo Social, pero sus inquietudes la llevaron a la poesía. Ha publicado varios libros de poemas y aforismos y tiene un interesante blog "Que más quisieras superar la ficción, realidad". Nuestro poema de la semana es un catálogo de imágenes frescas y atractivas muy del gusto de la era Instagram.

Un corazón manzana con piel

Tiene una mirada de anzuelo

 

capaz de atravesar  cualquier coraza,

 

unos ojos bañera,

 

una nariz que huele a mandarina sin pepitas,

 

una boca de agua un diecisiete de agosto en Murcia,

 

unos hombros de prohibido llorar,

 

unos brazos de te alcanzo la sal y te rodeo el congreso,

 

unas manos de llave maestra,

 

una piel de autopista sin velocidad máxima,

 

un ombligo copa de vino,

 

un lunar estación,

 

unas piernas kilómetro 0,

 

unos pies llenos de lluvia

 

y un corazón manzana con piel que tuve que comerme.

 

 

sábado, 27 de octubre de 2018

Charles Baudelaire
Charles Baudelaire (1821-1867) es uno de los poetas más conocidos de las letras francesas. Considerado uno de los poetas malditos por su vida bohemia su poesía era demasiado audaz para la época en que vivió. Las flores del mal fue una obra incomprendida en su momento, pero de una influencia enorme en la lírica posterior. A ella pertenece el poema de esta semana, elegido para contraponer nuestros mitos propios frente al avance colonizador implacable de la sociedad americana.

Don Juan aux enfers

 

Quand Don Juan descendit vers l'onde souterraine
Et lorsqu'il eut donné son obole à Charon,
Un sombre mendiant, l'oeil fier comme Antisthène,
D'un bras vengeur et fort saisit chaque aviron.

Montrant leurs seins pendants et leurs robes ouvertes,
Des femmes se tordaient sous le noir firmament,
Et, comme un grand troupeau de victimes offertes,
Derrière lui traînaient un long mugissement.

Sganarelle en riant lui réclamait ses gages,
Tandis que Don Luis avec un doigt tremblant
Montrait à tous les morts errant sur les rivages
Le fils audacieux qui railla son front blanc.

Frissonnant sous son deuil, la chaste et maigre Elvire,
Près de l'époux perfide et qui fut son amant,
Semblait lui réclamer un suprême sourire
Où brillât la douceur de son premier serment.

Tout droit dans son armure, un grand homme de pierre
Se tenait à la barre et coupait le flot noir,
Mais le calme héros, courbé sur sa rapière,
Regardait le sillage et ne daignait rien voir.

 

               Don Juan en los infiernos

 

Cuando don Juan bajaba a las aguas ocultas,

tras de dar a Caronte la obligada moneda,

un mendigo sombrío de mirada orgullosa,

vengativo y potente, empuñó los dos remos.

 

Entreabierto el vestido y mostrando sus pechos,

se agitaban mujeres bajo el cielo nocturno;

y al igual que un rebaño, que aceptara la muerte,

lo seguían reptando, con un largo mugido.

 

Esganarell, riendo, le exigía su paga,

y entretanto, don Luis, con un dedo convulso,

señalaba a los muertos que vagaban en torno

a aquel hijo rebelde, que insultara sus canas.

 

Temblorosa y de luto, casta y grácil Elvira,

junto al pérfido esposo, que también fue su amante,

parecía exigirle la suprema sonrisa

que tuviera lo dulce del primer juramento.

 

Empotrado en el hierro, un gigante de piedra

al timón, iba hendiendo la negruzca laguna;

pero el héroe, impasible, apoyado en su acero,

contemplaba la estela, sin dignarse ver nada.
 
 

  

 

domingo, 21 de octubre de 2018

Antònia Vicens
La semana pasada le fue concedido el Premio Nacional de Poesía 2018 a la narradora y poeta mallorquina Antònia Vicens. Es curiosa su trayectoria poética, porque no publicó su primer libro de poemas hasta 2009 cuando ya había cumplido los 68 años. Antes se había dedicado a la narrativa con gran reconocimiento dentro del panorama de las letras catalanas. El poema de esta semana pertenece a ese libro de 2009, Lovely, donde da voz a la memoria de una niña de postguerra que quiere escribir por encima de toda la miseria y dureza de aquel tiempo. Los versos del poema nos recuerdan a muchos de nosotros que tampoco teníamos libros en casa el esfuerzo de nuestras madres para que  pudiéramos disfrutar del mundo que abría la lectura.

MI PRIMERA LIBRERÍA

Era de caoba roja

con puertas vidrieras

de vidrios ahumados

y ribetes de laca

blancos.

Un metro de alto

por un metro cincuenta de ancho.

Tres estantes de veinte.

Rompimos la hucha de barro

y toda una tarde de enero

para ir a comprarla.

Pronto a casa fueron llegando Albert Camus. William

Faulkner. Virginia Woolf. Víctor Català. Carson

MacCullers. Y James Joyce con su Retrato

de un artista adolescente que

me creó una úlcera

a la pluma.

Poco a poco dejaba

de ser mueble

y pasaba a Santuario.

La librería.

Las plegarias de la noche

las hacía ante el corazón abierto de la madera

y no ante el Corazóndejesús con los ojos en blanco

de encima de la cabecera de la cama.

A mi madre

que nunca había abierto un libro

también la llenaba de devoción. La librería.

¡Libros en una casa de pobres!

Religiosamente cuidaba que el polvo

no se metiera por las rendijas e invadiera el papel.

Que la polilla de los libros

no picara las letras.


En cambio mi padre andaba envanecido                                 

cuando pasaba por delante.

Satisfecho de haber podido comprar

la mar a su hija.
 

 

 

 

domingo, 14 de octubre de 2018

Lorenzo Oliván
El autor del poema de esta semana participó en los encuentros de Marpoética de este verano en Marbella. Lorenzo Oliván (Castro Urdiales, 1968) es poeta y traductor, colabora habitualmente en el suplemento "Blanco y negro" del diario ABC. Ha publicado numerosos libros y recibido algunos premios como el Loewe. En el encuentro de Marpoética conversó con Andrés Neuman sobre la influencia del aforismo en la poesía. Sabiendo que ha traducido a Emily Dickinson podemos deducir el tipo de poesía que cultiva: poesía desnuda de artificios, directa a la emoción, donde cada palabra está en su lugar y destila sinceridad y trascendencia.

ANCLAJE

Si trabajamos solo con el aire,
si en nuestro arte pesan por encima de todo los silencios,
si dibujamos sombras
que no son la exclusiva proyección de nosotros,
pues son de cualquier hombre y no nos pertenecen,

tendremos que llegar al hueso de las cosas,
al eje de las cosas,
al nudo de las cosas,
como un anclaje férreo
en el mundo, y el ser, y el ser del mundo,

para que lo sutil
y lo huidizo de la poesía
no nos arrastre
a la inexistencia,
vueltos fantasmas de nosotros mismos.
 
                                 

domingo, 7 de octubre de 2018

Otoño
Ahora que ya se vislumbra en el horizonte la llegada del otoño y la ansiada bajada de temperaturas es un buen momento para celebrar la estación con un hermoso poema de Ángel González. El poeta hace un paralelismo entre la llegada de la estación y la fugacidad de la vida.

             El otoño se acerca

 

El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.

Y lo perdimos para siempre.
                      

sábado, 29 de septiembre de 2018

Vivian Lamarque
Se celebra estos calurosos días de otoño una nueva edición en Córdoba del festival Cosmopoética. En esta edición el país invitado es Italia, así que hemos querido sumarnos desde este blog a esa fiesta de la poesía con un poema de una de las poetas invitadas. Nacida en la provincia de Trento en 1946 ha recibido casi todos los premios poéticos italianos. También es traductora y autora de cuentos y fábulas. Esa imaginación propia de los cuentos impregna el sentido del poema de esta semana.

                                    Il signore sognato

 

Splendidissima era la vita accanto a lui sognata.

Nel sogno tra tutte prediletta la chiamava.

E nella realtà?

La realtà non c'era, era abdicata.

Splendidissima regnava la vita immaginata.

 

                                       El señor soñado

                   Esplendorosa era la vida junto a él soñada,

                   en el sueño entre todas, predilecta la llamaba.

                                      ¿Y en la realidad?

                   La realidad no existía, había abdicado.

                   Esplendorosa reinaba la vida imaginada.
                             

domingo, 23 de septiembre de 2018

Antonio Lucas
El pasado mes de agosto disfrutamos en Marbella de un festival de poesía (MarPoética) que trajo a nuestra ciudad a un buen número de poetas que conversaron y leyeron sus obras. El artífice de la selección de poetas ha sido Antonio Lucas, al que queremos agradecer desde este blog escolar la elegante configuración del programa que nos permitió escuchar voces muy diferentes dentro de la poesía española actual. El propio Antonio Lucas (Madrid, 1975), que es además de poeta periodista,  inició los encuentros conversando con Joaquín Pérez Azaústre sobre la estela de los Novísimos en la poesía actual. De su libro, galardonado con el premio Loewe, Los desengaños leyó este poema de la semana, que es todo un alegato para disfrutar la vida.

                        Querella II

Ser joven es hacerse viejo más despacio.

 

        Ser joven es ver reinar el fuego

y esperar la madrugada camuflado de alegría.

 

       Ser joven es perder cuanto labramos,

hundirse, estar salvado... Es un tanteo atroz

       huyendo, huyendo siempre,

traficando con quincalla en los tejados,

resumiendo en el amor nuestra agonía.

 

       El mágico desorden de existir

se cuenta más en nombres que en el ábaco en suspenso

                        de los siglos.

       Una vez solo es la vida.

Apúrala con calma, con hambre, enajenado,

distante a la idiotez, altivo si es preciso,

abraza la penumbra, no huyas la tristeza,

sé fiel a la lujuria, no temas la renuncia.

       Apúrala en silencio,

       jamás con abandono.

 

Que nunca sea el recuerdo de un nunca pudo ser.

 
                        

domingo, 16 de septiembre de 2018

Comienza el curso
De nuevo empezamos con la actividad de este blog al iniciarse el curso 2018-2019. Como siempre el poeta que nos acompañará esta primera semana será Jaime Gil de Biedma. El poema celebra la fuerza renovadora del amor por encima de todo rememorando un poema de Quevedo (Amor más poderoso que la muerte).

Amor más poderoso que la vida

La misma calidad que el sol de tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.

La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.

La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.

Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...

domingo, 24 de junio de 2018

Y llegaron las vacaciones
Este curso escolar está terminando y con él las actividades de este blog que se tomará un merecido descanso hasta septiembre. Como ya es tradición cerraremos el curso con Jaime Gil de Biedma y con un hermoso poema en el que el poeta añora la juventud que representa la fuerza del deseo. ¡Feliz verano a todos!

Himno a la juventud

Heu! quantum per se candida forma valet!
Propercio, II, 29, 30

A qué vienes ahora,
juventud,
encanto descarado de la vida?
¿Qué te trae a la playa?
Estábamos tranquilos los mayores
y tú vienes a herirnos, reviviendo
los más temibles sueños imposibles,
tú vienes para hurgarnos las imaginaciones.

De las ondas surgida,
toda brillos, fulgor, sensación pura
y ondulaciones de animal latente,
hacia la orilla avanzas
con sonrosados pechos diminutos,
con nalgas maliciosas lo mismo que sonrisas,
oh diosa esbelta de tobillos gruesos,
y con la insinuación
(tan propiamente tuya)
del vientre dando paso al nacimiento
de los muslos: belleza delicada,
precisa e indecisa,
donde posar la frente derramando lágrimas.

Y te vemos llegar: figuración
de un fabuloso espacio ribereño
con toros, caracolas y delfines,
sobre la arena blanda, entre la mar y el cielo,
aún trémula de gotas,
deslumbrada de sol y sonriendo.

Nos anuncias el reino de la vida,
el sueño de otra vida, más intensa y más libre,
sin deseo enconado como un remordimiento
-sin deseo de ti, sofisticada
bestezuela infantil, en quien coinciden
la directa belleza de la starlet
y la graciosa timidez del príncipe.

Aunque de pronto frunzas
la frente que atormenta un pensamiento
conmovedor y obtuso,
y volviendo hacia el mar tu rostro donde brilla
entre mojadas mechas rubias
la expresión melancólica de Antínoos,
oh bella indiferente,
por la playa camines como si no supieses
que te siguen los hombres y los perros,
los dioses y los ángeles
y los arcángeles,
los tronos, las abominaciones…

 

 

 

 

domingo, 17 de junio de 2018

Octavio Paz
La llegada inminente del verano nos ofrece la oportunidad de disfrutar de este hermoso poema de Octavio Paz. El poeta y ensayista mexicano fue una de las figuras más relevantes de la poesía en español. Su extensa obra recibió incluso el premio Nobel de Literatura en el año 1990. Ahora que se han cumplido veinte años de su muerte es un buen momento para recordar su poesía, imposible de clasificar, ya que transitó por diferentes movimientos sin pertenecer propiamente a ninguno de ellos.
Nuestro poema de la semana es una fiesta de los sentidos que establecen un diálogo con la tierra y el cielo de la noche estrellada.

          NOCHE DE VERANO

Pulsas, palpas el cuerpo de la noche,
verano que te bañas en los ríos,
soplo en el que se ahogan las estrellas,
aliento de una boca,
de unos labios de tierra.

Tierra de labios, boca
donde un infierno agónico jadea,
labios en donde el cielo llueve
y el agua canta y nacen paraísos.

Se incendia el árbol de la noche
y sus astillas son estrellas,
son pupilas, son pájaros.
Fluyen ríos sonámbulos.
Lenguas de sal incandescente
contra una playa oscura.

Todo respira, vive, fluye:
la luz en su temblor,
el ojo en el espacio,
el corazón en su latido,
la noche en su infinito.

Un nacimiento oscuro, sin orillas,
nace en la noche de verano,
en tu pupila nace todo el cielo.
         
 

domingo, 10 de junio de 2018

Sylvia Plath
La poeta norteamericana Sylvia Plath (Boston, Massachusetts, 1932-Londres, 1963) vivió gran parte de su vida sumida en una depresión que la llevó finalmente al suicidio. La devastación interior de su vida se refleja intensamente en su obra. Buscó la libertad en un mundo que la encorsetaba. ¿Qué veía ella en el espejo del poema de la semana? Una realidad de la que ni ella ni sus lectores, perturbados por la emoción,  podemos escapar.

         Mirror

I am silver and exact. I have no preconceptions.
What ever you see I swallow immediately
Just as it is, unmisted by love or dislike.
I am not cruel, only truthful—
The eye of a little god, four-cornered.
Most of the time I meditate on the opposite wall.
It is pink, with speckles. I have looked at it so long
I think it is a part of my heart. But it flickers.
Faces and darkness separate us over and over.
Now I am a lake. A woman bends over me,
Searching my reaches for what she really is.
Then she turns to those liars, the candles or the moon.
I see her back, and reflect it faithfully.
She rewards me with tears and an agitation of hands.
I am important to her. She comes and goes.
Each morning it is her face that replaces the darkness.
In me she has drowned a young girl, and in me an old woman
Rises toward her day after day, like a terrible fish.

 

 

                                                               Espejo

 

Soy de plata y exacto.
No tengo prejuicios.
Todo lo que veo lo trago de inmediato
tal y como es,
sin la turbiedad del amor o de la antipatía.
No soy cruel, solo veraz-
el ojo de un diosecillo con cuatro esquinas-.
La mayor parte del tiempo medito
sobre la pared de enfrente.
Es rosada. Con manchas. La he mirado tanto
que creo que forma parte de mi corazón. Pero se mueve.
Caras y oscuridad nos separan una y otra vez.

Ahora soy un lago. Una mujer se asoma sobre mí,

buscando en mi extensión lo que ella es en realidad.
Luego se vuelve hacia esas embusteras, las velas o la luna.
Veo su espalda y la reflejo con fidelidad.
Me recompensa con lágrimas y gesticula con las manos.
Soy importante para ella. Viene y va.
Cada mañana es su cara lo que sucede a la oscuridad.
En mí ha ahogado una muchacha, y desde mí
una mujer mayor
se eleva hacia ella día tras día, como un pez terrible.

 

domingo, 3 de junio de 2018

Eloy Sánchez Rosillo
El poeta, ensayista y traductor Eloy Sánchez Rosillo (Murcia, 1948) tiene una larga trayectoria de publicaciones y premios literarios. Su poesía celebra la vida de manera honda, clara y a veces, como en el poema de esta semana, melancólica. Los viajes son una parte esencial en nuestra experiencia vital, los viajes reposados, vividos, no la colección de selfies de nuestro tiempo. Todos aquellos que amáis viajar, disfrutad de esta delicada obra.


                          El viajero

A veces me pregunto qué habría sido de mí
sin los recuerdos que tan celosamente guardo:
aquella callejuela que olía a madera y a fruta
en un húmedo barrio de París,
los árboles dormidos bajo el sol
en una plaza antigua de Florencia,
el órgano que hacía vibrar la catedral de Orvieto
en un amanecer lejano,
la lluvia golpeando en la ventana
de una habitación en la que yo sufrí,
los ojos oscuros que me miraron
en un crepúsculo de no sé dónde...

Cuando la inmediatez de los oficios cotidianos
se filtra hasta mis huesos y me impide
respirar con amor los olores espesos,
fríos, sin luz, de la costumbre,
cierro los ojos, regreso lentamente
a las tierras que en otro tiempo recorrí,
a los lugares en los que el olvido no impuso su silencio.
Acaricio los días que pasaron,
las horas que brillan en la distancia
como ciudades recostadas a la orilla de la noche.

Y pienso con tristeza que fue hermoso andar tantos
                                                                                 caminos,
aunque sepa que ya sólo podré pisarlos
con una pobre ayuda: la memoria.