domingo, 29 de mayo de 2022

Aurora Luque

Esta semana despediremos a nuestros alumnos de 2º de bachillerato y ciclos formativos. En mi caso, han sido dos años de vivencias intensas, que nos han ligado mucho y han creado vínculos muy fuertes. Para su despedida he elegido un poema de Aurora Luque que ellos escucharon en la voz de la autora en un recital en el que participaron activamente en la Villa romana de Río Verde. Contiene también los ecos de Safo, de cuya lectura disfrutamos juntos en clase. 

Sólo quiero desearles que la vida los trate bien y sigan siendo las extraordinarias personas que son hoy.




     Hablo a Safo

Ven en mi ayuda, Safo,

¿me traes unas alas? Dos juegos:

Unas para mi espalda

(¿Se clavan? ¿Me harán daño?)

y unas leves de abeja

para cada palabra.

Trae miel de la tuya, de la amarga.

Esas cosas antiguas

–miel, sandalias, frescor,

las alfombras marinas de la luna

que esconden a la muerte deseante,

aletazos violentos que ponen a saltar,

como pez en la arena, al corazón,

una ambición de voluptuosidades.

Paladear recuerdos

o lamer una piel que ha regresado

de gozar la negrura de las olas,

miel recién fabricada,

hierbas para acostarse a mediodía,

rosas sin hibridar.

No nos son tan ajenos tus objetos.

Sólo hay que detenerse.

Pedírtelos.

Apartar tanto ruido.

Pues nos falta muy poco

para estar muertas.

Tráeme, Safo, alas,

alas, alas, frescor,

silencio, brazos,

alas.




domingo, 22 de mayo de 2022

Elisabeth Mulder

La poeta y novelista Elisabeth Mulder (Barcelona, 1904-1987) ha permanecido en el olvido literario durante muchos años. Fue una autora de gran cultura, pero ajena a los cenáculos literarios, lo que contribuyó a la escasa distribución de su obra. En los últimos años una recopilación de su obra ha sacado a la luz su poesía simbolista y su narrativa vigorosa. Ese rojo pasión de nuestro poema de la semana  es un símbolo de una vida entregada con dedicación extraordinaria a la literatura rebelándose contra lo que se esperaba de ella. 

      Roja, toda roja…

Roja, toda roja vi siempre la vida;

como una inmensa hoguera

donde quemaba bien

mi pobre corazón, rojo también.

 

Todo rojo el camino,

todo rojo el sendero

a seguir

y el día a vivir,

y rojo el mundo entero.

Rojo de amor,

y de dolor

y de horror…

 

En ese vasto incendio

(brasa, flama, carbunclo),

que todo centelleante apareció,

en esa luminaria,

¿qué había de ser yo,

alma furtiva

y temeraria,

qué había de ser yo

sino una llama viva?



 


domingo, 15 de mayo de 2022

Estrellas y poesía

Una de las noticias más importantes de la semana pasada y de la investigación científica de este siglo fue la imagen captada del agujero negro del centro de nuestra galaxia. En la última edición del festival Marpoética tuve la suerte de escuchar al poeta Carlos Briones, que es también investigador del CSIC en el centro de astrobiología asociado a la NASA, reflexionar sobre la vida en otras galaxias y formular una frase que me quedó grabada "morimos porque estamos vivos". El poema de la semana está dedicado a la sonda espacial Philae, que no pudo aterrizar en un cometa, pero que después de un largo tiempo de silencio volvió a emitir información sobre nuestro universo.

       Philae

                                    Eres lo que soñaban

                                    los primates que alzaron la cabeza

                                    para mirar el cielo,

                                    el fruto de su sed, de sus preguntas.

 

                                    Encontraste la roca perseguida,

                                    ese núcleo desnudo

                                                                       del cometa:

                                    sobre el fondo sin nombre del espacio

                                    un perfil desgarrado recortándose

                                    como un grito en la noche.

 

                                    Has dudado al tocar su piel primera

                                    las huellas de aquel tiempo detenido

                                    que atesora la luz de la memoria.

 

                                    Tras diez años de frío y de silencio,

                                    a quinientos millones de kilómetros

                                    llegas

                                    para decirnos

                                                             lo que somos.





domingo, 8 de mayo de 2022

Biblioteca Andrea Villarrubia

La biblioteca Andrea Villarrubia está en el IES "Salduba" de San Pedro Alcántara. Lleva este nombre desde el pasado jueves, en el que en un emotivo acto antiguos alumnos que ahora son profesores del centro y alumnos actuales rindieron un hermoso homenaje a la persona que en los primeros noventa del pasado siglo puso a funcionar esta biblioteca. Después Andrea leyó con su cálida voz una bellísima selección de poemas, entre los que hubo algunos de los poetas que ella se encargó de llevar a un modesto instituto de provincias. De nuevo en la lectura de un poema de José Hierro, los que aquel día estábamos allí volvimos a rememorar la emoción de sus palabras. También con otros poetas, porque durante los años de su estancia en el centro no faltaron los escritores cada año. Sus antiguos alumnos se han encargado de que aquella pequeña biblioteca de los comienzos esté hoy llena de vida con exposiciones de dibujos y de que las "letras en cal" (el poema de la semana) de los primeros años sigan hoy en día en su lugar.  Quiero rendir un pequeño homenaje aquí a su labor y guía con uno de los poemas que ella leyó en el acto y más gustaron a los alumnos asistentes. Se trata de un poema de María Rosal perteneciente a su libro Conjuros y otra brujerías. 

             CONJURO PARA CONVERTIR EN PRÍNCIPE A UN SAPO

Lo primero y principal

es tener un sapo guapo,

una varita encantada -de hada-

Decir: hale hale hop,

el encanto se acabó.

 

Y si además te gustara

puedes casarte con él

-ya ves-

Pero recuerda la historia:

falta el beso de la novia.

 

Y yo que tú no lo haría

porque existen precedentes

de que después de besados

los príncipes tan osados

no saben freír un huevo.

 

¿Y qué han hecho

de su hada salvadora?

Pues en agradecimiento

la han convertido en señora

de su casa y de su escudo

y cada día menos bruja

y más maruja

limpia la casa y cocina

igual que cualquier vecina.

 

Mejor no beses el sapo

ni porque sea muy guapo.



lunes, 2 de mayo de 2022

Día Internacional de los Trabajadores

La poesía, como decía Gabriel Celaya, "es un arma cargada de futuro". Así que el primero de mayo es un buen día para reflexionar sobre las condiciones de trabajo precario de nuestros jóvenes. Eso es lo que nos aporta nuestro poema de la semana, obra del poeta Abraham Guerrero Tenorio, unos de esos jóvenes pertenecientes a la "generación mejor preparada de nuestra historia", que ya han tenido que afrontar dos graves crisis económicas y que saben con certeza que no vivirán mejor que sus padres, que tantos esfuerzos hicieron por ellos.

                                                                B2

                                          Los padres también son más conscientes de la importancia

                                               que tienen los idiomas para el futuro de sus hijos.

                                                                                                                                    EL PAÍS


                    Aprende una segunda lengua, también nos dijeron,

                    y pedimos a nuestros padres un esfuerzo más.

                    Ellos lo comprendían, y alargaban la mano

                    con billetes rugosos y una sonrisa presa

                    de hasta cuándo las clases, hasta cuándo crecer,

                    hasta cuándo el dinero.


                    Viajamos a Dublín, Londres, Toronto, Malta...

                    con sustanciosas becas que el gobierno ofrecía

                    a la futura clase media,

                    y pusimos en marcha los primeros

                    how are you?, my name is, nice to meet you.

                    Bebimos negra la cerveza,

                    comimos fish and chips, 

                    cogimos autobuses de dos plantas

                    e hicimos el amor por vez primera

                    en dormitorios donde no importaba el idioma.

                    Después llegó la crisis del ladrillo

                    y nos pidieron nuestros padres un esfuerzo más.

                    Emigramos a Londres, Berlín, Hamburgo, Zúrich...

                    fregamos vasos de cerveza negra,

                    recogimos bandejas de comida basura,

                    nos montamos en trenes sucios

                    e hicimos el amor como último remedio.


                    Y comprendimos, además, 

                    que una segunda lengua es un exilio

                    irremediable

                    hacia el silencio.






domingo, 24 de abril de 2022

Día del Libro

"Un libro, señores, es una prenda de abrigo" dice uno de los versos de nuestro poema de la semana. Un libro abre horizontes insospechados, aventuras increíbles, desata la risa, te enfrenta al mundo en el que vives y reconforta los corazones tristes. Todo puede estar en un libro. Disfrutemos de este bellísimo poema de Francisca Aguirre en estos días en los que los libros vuelven a la calle de nuevo.

 

                              NANA DE LOS LIBROS VIEJOS

Aquel tenducho,

porque verdaderamente aquello era un cuchitril,

una especie de sotanillo al que se entraba

después de bajar unos cuantos peldaños,

aquel escondrijo al que llamábamos la tienda verde,

puesto que su dueño había pintado la fachada de verde,

aquella cueva era, sin embargo, la cueva del tesoro.

Allí, democráticamente apilados, había montones de libros viejos

algunos, viejísimos, tan viejos,

que se les caían las hojas como a los árboles.

Otros, más afortunados, habían sido remendados

como los calcetines o los zapatos.

Porque un libro, señores, es una prenda de abrigo.

Y el dueño de aquella tienda lo sabía.

Por eso nosotras, cuando entrábamos

con nuestro pobre capital,

él nos impartía las oportunas instrucciones

para que nos moviésemos con precaución en su establecimiento.

Nada de manoseos con los libros.

Los libros se desgastan, se estropean,

se les rompen las hojas o se les caen.

Ya no abrigan, ya no sirven, muchísimo cuidado con los libros,

sobre todo con los que están encuadernados.

Un libro encuadernado es algo serio.

Las pastas son como las paredes de una casa.

Y dentro de esa casa podemos encontrar de todo.

Por eso el dueño de la tienda nos decía:

un libro encuadernado es un tesoro.

Y los tesoros, ya se sabe, cuestan caros.

Nosotras mirábamos con avidez los libros.

Sobre todo los viejecitos, los que tenían aire de perro apaleado.

Y eran como de la familia. Y además, tenían la ventaja

de ser muy baratos.

Claro que, como decía el dueño, aquellos pobretones

debían abrigar muy poco, pero nos daba igual.

Ya los arreglaríamos en casa.

Y así, hacíamos tres montones,

y el dueño nos cobraba una peseta

por aquella montaña de desperdicios

aunque antes de marcharnos nos decía muy claro:

me los tenéis que devolver el lunes.

Y no creáis que no sé yo las hojas que tiene cada uno.

Y el sábado empezaba la aventura.

Porque lo que el librero no sabía era que en cada libro había una mina,

y a veces, cuanto más viejo el libro, mejor era la mina.

Aquellas páginas marchitas calentaban como una gran hoguera.

Y así, durante muchos sábados y domingos,

rodeadas de desperdicios ilustrados,

vivimos el milagro de abrigarnos con las maravillosas páginas

de Tolstoi en Resurrección,

o las Aventuras de Mark Twain,

con las desdichas de las Pobres Gentes

de Dostoievski,

con los Viajes de Gullivert,

pasamos hambre con Hamsum, y comimos su pan,

viajamos al espacio y al fondo de los mares con Julio Verne.

Aquellos desperdicios de papel desencuadernados y rotos

fueron para nosotras la deslumbrante Biblioteca de Alejandría.

Nadie ha tenido una universidad más mágica que aquella.



 

 

domingo, 17 de abril de 2022

Premio Cervantes

El viernes 22 recibirá el Premio Cervantes 2021 la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi.  Es la sexta mujer que lo recibe en más de medio siglo de ediciones del máximo galardón de las letras españolas. La obra de Peri Rossi abarca múltiples géneros, pero siempre ha estado marcada por la libertad de la autora para tratar temas como el feminismo, el exilio, la sexualidad sin etiquetas ni convenciones. Siguiendo la tradición iniciada por Safo, Cristina Peri Rossi conmueve con sus poderosos poemas dedicados al deseo femenino y llenos de ironía.

Escoriación

 

Herida que queda, luego del amor, al costado del cuerpo.

Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,

donde la sal duele, y arde el yodo,

que corre todo a lo largo del buque,

que deja pasar la espuma,

que tiene un ojo triste en el centro.

En la actividad de navegar,

como en el ejercicio del amor,

ningún marino, ningún capitán,

ningún armador, ningún amante,

han podido evitar esa suerte de heridas,

escoriaciones profundas, que tienen el largo del cuerpo

y la profundidad del mar,

cuya cicatriz no desaparece nunca,

y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,

de otras travesías. Por el número de escoriaciones

del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;

por las escoriaciones de nuestra piel,

cuántas veces hemos amado.