domingo, 11 de octubre de 2020

Louise Glück

Esta semana la poeta estadounidense Louise Glück ha sido galardonada con el premio Nobel de  Literatura 2020. Sus propias palabras nos revelan la esencia de su obra: "Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un espíritu compañero. Yo leo poemas para escuchar esa voz. Escribo para hablar a aquellos a quienes he escuchado". Nuestro poema de la semana es fruto de ese diálogo entre antiguos y modernos: La Odisea y su eco en la voz llena de hondura de Louise Glück.

            La decisión de Odiseo

El gran hombre le da la espalda a la isla.

Su muerte no sucederá ya en el paraíso

ni volverá a oír

los laudes del paraíso entre los olivos,

junto a las charcas cristalinas bajo los cipreses.

 

Da comienzo ahora el tiempo en el que oye otra vez

ese latido que es la narración

del mar, al alba cuando su atracción es más fuerte.

Lo que nos trajo hasta aquí

nos sacará de aquí; nuestra nave

se mece en el agua teñida del puerto.

 

Ahora el hechizo ha concluido.

Devuélvele su vida,

mar que sólo sabes avanzar.



 


domingo, 4 de octubre de 2020

Manuel Rivas

El poeta gallego Manuel Rivas destaca en nuestro poema de la semana la belleza de las cosas sencillas y hace un canto lleno de humanidad a la dignidad de los ancianos que tanto trabajaron por un mundo mejor para sus hijos y tanto están sufriendo en estos tiempos de infortunio.

 

    LA NACIÓN DE LAS MANZANAS

                                                                       A Xesús

 

                        BIEN POCA COSA SON ESTAS MONTAÑAS

                        que ni a un hombre cansan.

                        Lomos de buey,

                        oteros vencidos a norte y a sur

                        por lejanos viajeros,

                        gentes de viento a caballo del mar

                        o del desierto.

                        Bien poca cosa son.

                        Pero de noche,

                        la luna está tan cerca como una manzana.

 

                        HAY QUE DARLES UNA ALEGRÍA A LOS VIEJOS.

                        Que suelten los potros en la era.

                        Que suba el pan

                        y haya máscara y monigotes

                        en la artesa del corazón doliente.

                        Que cante el cuco cuquero.

                        Que no sepan de nuestra rendición.

                        Que los nietos hablen su lengua

                        secreta.

               

 

domingo, 27 de septiembre de 2020

 Walt Whitman

El poema de Walt Whitman de esta semana me lo sugirió Andrea Villarrubia cuando estaba buscando lecturas que nos consuelen en estos aciagos tiempos. Probablemente no sabíamos cuánto echábamos de menos el contacto con los seres queridos.  Tal vez solo en un poema se puede condensar esa carencia con hermosura.

Me he dado cuenta de que basta estar con los que uno quiere,

Me basta demorarme al atardecer con aquellos que quiero,

Me basta sentir cerca la hermosa carne, la carne que es curiosa, que respira y que ama.

¿Pasar entre la gente y tocar alguno, o rozar con el brazo el cuello de un hombre o de una mujer, no es esto mucho?

No pido otra alegría, nado en ella como en el mar.

 

Hay algo en estar cerca de hombres y de mujeres y de mirarlos, y en su contacto y en su olor, que es grato al alma,

Todas las cosas son gratas al alma, pero esta es la más grata.




domingo, 20 de septiembre de 2020

Nuevo curso

Iniciamos el curso de las mascarillas siguiendo las tradiciones que nos anclan a un pasado que parece tan lejano ahora. Por tanto, un poema de Jaime Gil de Biedma abre temporada en nuestro blog deseando que la poesía nos salve de la incertidumbre.

Nos reciben las calles conocidas...

Nos reciben las calles conocidas
y la tarde empezada, los cansados
castaños cuyas hojas, obedientes,
ruedan bajo los pies del que regresa,
preceden, acompañan nuestros pasos.
Interrumpiendo entre la muchedumbre
de los que a cada instante se suceden,
bajo la prematura opacidad
del cielo, que converge hacia su término,
cada uno se interna olvidadizo,
perdido en sus cuarteles solitarios
del invierno que viene. ¿Recordáis
la destreza del vuelo de las aves,
el júbilo y los juegos peligrosos,
la intensidad de cierto instante, quietos
bajo el cielo más alto que el follaje?
Si por lo menos alguien se acordase,
si alguien súbitamente acometido
se acordase... La luz usada deja
polvo de mariposa entre los dedos.



domingo, 21 de junio de 2020

Jaime Gil de Biedma
Y llegó el final del curso más extraño que jamás tuvimos. Nada hacía suponer que el año se desarrollaría como lo ha hecho, pero aquí estamos de nuevo y en estos tiempos inciertos vamos a continuar con nuestra tradición: Jaime Gil de Biedma abre y cierra las temporadas de nuestro blog. Para esta ocasión hemos escogido un poema que nos lleva a reflexionar sobre lo que termina y las expectativas de lo que comienza.
¡Buen verano a todos!


Noches del mes de junio
                                                          A Luis Cernuda
Alguna vez recuerdo
ciertas noches de junio de aquel año,
casi borrosas, de mi adolescencia
(era en mil novecientos me parece
cuarenta y nueve)
porque en ese mes
sentía siempre una inquietud, una angustia pequeña
lo mismo que el calor que empezaba,
nada más
que la especial sonoridad del aire
y una disposición vagamente afectiva.
Eran las noches incurables
y la calentura.
Las altas horas de estudiante solo
y el libro intempestivo
junto al balcón abierto de par en par (la calle
recién regada desaparecía
abajo, entre el follaje iluminado)
sin un alma que llevar a la boca.
Cuántas veces me acuerdo
de vosotras, lejanas
noches del mes de junio, cuántas veces
me saltaron las lágrimas, las lágrimas
por ser más que un hombre, cuánto quise
morir
o soñé con venderme al diablo,
que nunca me escuchó.
Pero también
la vida nos sujeta porque precisamente
no es como la esperábamos.



domingo, 14 de junio de 2020

María Sanz
Durante toda esta etapa una de las actividades habituales que hacíamos y más echamos de menos es ir al cine. Nada es comparable a la emoción de que te cuenten una historia en pantalla grande y en una sala acondicionada para ello. Cine y poesía es un binomio que se conjuga en nuestro poema de la semana. La poeta sevillana María Sanz lo hace a través de un actor y una película mítica, que curiosamente esta semana pasada ha repuesto TVE.

TE RECUERDO, HUMPHREY


Tanta nostalgia enhebra los momentos
más cálidos. Me envuelve la penumbra
junto al café y al cigarrillo. Suenan
voces extrañas, susurrantes, mientras
el piano acompaña soledades
escondidas. Los ojos
más profundos que nunca me han mirado,
los firmes movimientos
de unas manos, las frases poderosas
de un hombre están allí,
vagando eternamente
por la atmósfera turbia. Si no fuera
porque esto no es el Rick’s ni Casablanca,
juraría que he visto a Humphrey Bogart.

    




domingo, 7 de junio de 2020

Abdellatif Laâbi
El poeta marroquí (Fez, 1942) Abdellatif Laâbi vive exiliado en Francia desde 1985 después de ser encarcelado y torturado en su país por delitos de opinión. Desde allí ha desarrollado una intensa actividad en favor de escritores perseguidos. Al mismo tiempo ha  escrito novela, teatro, literatura infantil y ensayo, recibiendo algunos de los galardones más importantes de las letras francesas, como el Goncourt de poesía. En nuestro poema de la semana anticipa un tema recurrente en nuestra avanzada sociedad, el control al que a veces voluntariamente estamos sometidos.


                        Los guardianes están en todas partes

Reinan en los basureros
las cocheras
los buzones

Los guardianes están en todas partes
en las botellas vacías
bajo la lengua
detrás de los espejos

Los guardianes están en todas partes
entre la carne y la uña
las fosas nasales y la rosa
el ojo y la mirada

Los guardianes están en todas partes
en el polvo que tragamos
y el trozo que escupimos

Los guardianes crecen se multiplican
A este ritmo
llegará el día
en que todos seremos
un pueblo de guardianes